Mtra. Azyadeth Adame
A partir de enero de 2025, la región conformada por México, Estados Unidos y Centroamérica ha experimentado una transformación profunda en las dinámicas de migración, asilo y desplazamiento forzado. El incremento de operativos territoriales, la ampliación de dispositivos de control migratorio y la coordinación intergubernamental en materia de contención han generado un efecto de parálisis en los desplazamientos.
Esta parálisis no implica la disminución de las causas estructurales que obligan a las personas a migrar. Por el contrario, ha producido escenarios de inmovilidad forzada: personas varadas en territorios de tránsito, obligadas a permanecer en lugares donde no desean establecerse y donde, además, las políticas de inclusión, protección y cuidado son limitadas o inexistentes.
Ante la imposibilidad de avanzar por rutas formales, muchas personas se ven empujadas hacia trayectorias cada vez más inseguras, quedando expuestas a redes de trata, extorsión y violencia del crimen organizado. Otras permanecen durante meses en ciudades intermedias sin acceso estable a empleo, regularización migratoria o atención psicosocial, en contextos de creciente estigmatización.
Este escenario regional ha transformado también las condiciones del trabajo humanitario. Los albergues y organizaciones territoriales han dejado de ser únicamente espacios de tránsito para convertirse en espacios de permanencia prolongada, con mayores niveles de complejidad en los acompañamientos y una presión sostenida sobre equipos reducidos.
En paralelo, se observa una disminución de la presencia territorial de algunos organismos internacionales, el cierre o debilitamiento de organizaciones por falta de fondos y una reducción de apoyos flexibles para el trabajo en campo. Esta reconfiguración del ecosistema humanitario ha trasladado una mayor carga de protección hacia redes locales y organizaciones comunitarias que operan con recursos limitados, pero con una presencia constante en territorio.
Se ha hecho evidente un desgaste psicosocial acumulado en personas defensoras y trabajadoras humanitarias de la región: jornadas extendidas, exposición constante a crisis múltiples, fatiga por compasión, tensiones interinstitucionales y debilitamiento de prácticas de cuidado colectivo que anteriormente sostenían el tejido organizativo.
La crisis actual no es únicamente migratoria; es también una crisis de sostenibilidad del acompañamiento. Sin redes de protección fortalecidas y sin una apuesta estructural por el cuidado y la salud mental de quienes acompañan, el entramado regional que garantiza protección efectiva corre el riesgo de fragmentarse.
El Diplomado 2026 se inscribe en este contexto como una estrategia formativa y política orientada a fortalecer capacidades psicosociales, consolidar redes interterritoriales y desarrollar herramientas técnicas para el acompañamiento ético y seguro en escenarios de inmovilidad forzada y creciente complejidad territorial. Más que una oferta académica, constituye una apuesta por sostener a quienes sostienen la protección en México, Estados Unidos y Centroamérica.
Desde esta perspectiva, el cuidado, la salud mental y las redes de protección no son dimensiones accesorias del trabajo humanitario: son su condición de posibilidad.
Fortalecer las capacidades teóricas, metodológicas y prácticas de personas defensoras de derechos humanos y trabajadoras humanitarias que acompañan a personas en contextos de migración, asilo y desplazamiento forzado, mediante una formación integral que articule el enfoque psicosocial, el derecho a la salud mental y herramientas de acompañamiento e intervención ética, interseccional, segura y situada.
Fortalecer las capacidades psicosociales de personas defensoras de derechos humanos y trabajadoras humanitarias.
Reconocer y proteger el derecho a la salud mental en contextos de alta exigencia emocional y riesgo.
Brindar herramientas de acompañamiento ético, interseccional y seguro para el trabajo en campo.
Analizar las dimensiones estructurales del racismo y otras formas de discriminación que atraviesan las trayectorias de movilidad humana y las condiciones del acompañamiento.
Fortalecer redes comunitarias, solidarias e institucionales de protección, promoviendo la articulación territorial y transnacional.
- Enfoque psicosocial en contextos de migración, asilo y desplazamiento forzado.
- Derecho a la salud mental para personas defensoras de derechos humanos y trabajadoras humanitarias.
- Herramientas de acompañamiento e intervención para el trabajo en campo.
La propuesta metodológica del Diplomado 2026 parte de un principio claro: no es posible hablar de acompañamiento sin comprender el momento histórico y político en el que ocurre. Por ello, el proceso formativo inicia con un panorama actualizado sobre las tendencias, transformaciones y desafíos de protección en Estados Unidos, México y la región, que permite situar colectivamente el contexto antes de profundizar en herramientas específicas.
El Diplomado articula tres dimensiones que dialogan entre sí:
- Marco conceptual común, para comprender el enfoque psicosocial aplicado a la migración, el asilo y el desplazamiento forzado.
- Dimensión ética y de cuidado, centrada en el derecho a la salud mental de quienes acompañan.
- Dimensión operativa, orientada al desarrollo de herramientas concretas de acompañamiento, intervención, análisis interseccional, detección de riesgos y protocolos de protección.
Se trata de una metodología situada, crítica y aplicada, que combina la transmisión de conocimientos especializados con el análisis colectivo de experiencias reales, el intercambio entre territorios y la construcción de herramientas adaptables a distintos contextos.
Estructura modular y progresiva
El Diplomado sigue una secuencia formativa que va de lo conceptual a lo técnico, y de la reflexión individual al fortalecimiento de redes colectivas:
Módulo I. Enfoque psicosocial
Introduce el marco conceptual y político del enfoque psicosocial en contextos de migración, asilo y desplazamiento forzado. Permite construir un lenguaje compartido y comprender las dimensiones estructurales que atraviesan los procesos migratorios.
Módulo II. Derecho a la salud mental
Aborda las implicaciones emocionales, relacionales y políticas del acompañamiento. Se centra en el autocuidado colectivo, entendido como una práctica política y organizativa que vincula el bienestar individual con la sostenibilidad de los equipos y de las redes de protección. Desde esta perspectiva, el cuidado no se concibe únicamente como responsabilidad personal, sino como un proceso relacional y estructural que fortalece la capacidad de respuesta institucional. Asimismo, se trabajan herramientas para la sostenibilidad de los equipos y el diseño de políticas institucionales de protección y supervisión psicosocial.
Módulo III. Herramientas de acompañamiento e intervención
Desarrolla herramientas técnicas para el trabajo en campo: análisis interseccional, acompañamiento psicosocial, trabajo con poblaciones específicas (infancias, mujeres, personas LGBTTTIQ+), detección de factores de riesgo y protección, primeros auxilios psicológicos y protocolos de seguridad.
Este módulo integra también paneles regionales que permiten analizar experiencias en Estados Unidos, México, Centroamérica y contextos de retorno/deportación, fortaleciendo una mirada comparada y transnacional.
Diversificación de formatos pedagógicos
El Diplomado incorpora distintos formatos con funciones pedagógicas diferenciadas:
Sesiones formativas
Clases especializadas a cargo de personas referentes en enfoque psicosocial, salud mental y trabajo humanitario. Combinan exposición, diálogo y aplicación práctica.
Conferencias magistrales
Espacios de contextualización jurídica y análisis estructural que permiten comprender el marco normativo nacional e internacional y los desafíos actuales en materia de discriminación y racismo.
Paneles regionales
Intercambio entre organizaciones y redes que acompañan procesos de movilidad en distintos territorios (Estados Unidos, México, Centroamérica y contextos de retorno/deportación). Estos espacios visibilizan estrategias de resistencia, cuidado y defensa transnacional.
Talleres prácticos
Sesiones participativas orientadas al desarrollo de habilidades específicas para el acompañamiento de poblaciones con necesidades diferenciadas y para la implementación de herramientas concretas en campo.
Enfoques transversales
A lo largo de los tres módulos se integran de manera transversal los siguientes ejes:
Inclusión, entendida en sus distintas fases: origen, tránsito, destino y retorno.
Interseccionalidad, para comprender cómo interactúan múltiples sistemas de opresión en las trayectorias migratorias y en el trabajo humanitario.
Antirracismo, desde una mirada estructural y regional.
Cuidado y protección, incluyendo supervisión psicosocial y protocolos de seguridad.
Redes y solidaridad transnacional, como base para la sostenibilidad del acompañamiento.
El Diplomado se desarrollará del 7 de mayo al 13 de agosto de 2026, con sesiones los martes y jueves. Esta periodicidad constante permite un ritmo sostenido de aprendizaje, facilita la reflexión entre sesiones y favorece la incorporación progresiva de herramientas en la práctica cotidiana.
El Diplomado combinará sesiones sincrónicas y actividades asincrónicas a través de una plataforma virtual de aprendizaje.
Actividades sincrónicas
Sesiones en vivo los martes y jueves, de 4:00 p.m. a 6:00 p.m. (hora del centro de México).
Actividades asincrónicas
Incluyen lecturas especializadas, análisis de casos, foros de discusión, materiales audiovisuales y ejercicios de aplicación. Estas actividades permiten profundizar contenidos y adaptarse a los distintos ritmos de participación.
El Diplomado está dirigido a personas comprometidas con el acompañamiento psicosocial, la defensa de derechos humanos y el trabajo humanitario en contextos de migración, asilo y desplazamiento forzado, incluyendo:
- Estudiantes de disciplinas afines
- Integrantes de organizaciones de la sociedad civil y albergues
- Personas defensoras de derechos humanos
- Personas trabajadoras humanitarias
- Organizaciones lideradas por personas refugiadas
- Personas refugiadas voceras comunitarias
- Funcionariado público
- Organismos internacionales y cuerpo diplomático
- Investigadoras/es y personal académico
- Liderazgos sociales y comunitarios
- Estudiantes de disciplinas afines
El proceso formativo se apoya en recursos diseñados para promover la apropiación crítica y la aplicación práctica del conocimiento:
- Material didáctico organizado y accesible en plataforma.
- Espacios de intercambio y construcción colectiva.
- Estudio de casos y análisis situados.
- Herramientas de seguimiento y evaluación formativa.
El propósito no es únicamente transmitir contenidos, sino fortalecer capacidades reales para el acompañamiento ético, interseccional y seguro en contextos complejos y cambiantes.
Enlace de la página oficial del Diplomado: https://acompanamientopsicosocial.org/
